En un editorial servil, Morales Solá comparó a Macri con Alfonsín

Mar 3, 2019 | Politíca |

El periodista de La Nación publicó un texto en el que desgrana elogios al presidente argentino tras su fallida presentación ante el Congreso.

“El enojo parece exponer el carisma de Mauricio Macri”; comienza su editorial de este sábado Joaquín Morales Solá en el diario oficialista La Nación y la muestra podía servir para imaginar lo que viene luego. Sin embargo, el ferviente militante de Cambiemos va por más.

Se trata de una pieza periodística (?) con la que el opinador del diario de los Mitre se refiere al cuestionado discurso presidencial ofrecido este viernes en la Apertura de Sesiones Ordinarias del Congreso. Allí, el presidente Macri enumeró algunos presuntos logros de su gestión y falseó datos para hablar de mejoras que no solo no se ven en la vida cotidiana argentina sino que tampoco aparecen reflejadas en datos de la realidad.

Pero Joaquín va con toda la artillería que su verba le permite: “Con un final que hizo recordar a no pocos los finales épicos de los discursos de Raúl Alfonsín, el Presidente inauguró las sesiones ordinarias del Congreso”, expone.

En otro pasaje de su texto, el editorialista defiende a capa y espada el decreto sobre extinción de dominio, criticado no solo por la oposición (de izquierda a derecha) sino también por los propios, que ven no pocos agujeros legales en su formulación y posible aplicación: “Los argumentos expuestos para no aprobar esa iniciativa indican la intención de que los corruptos se queden”, dice.

Más adelante, Morales Solá arremete contra la oposición kirchnerista en el Congreso, que el viernes interrumpió en más de una ocasión el discurso presidencial (algo que también sucedió varias veces en tiempos de Cristina Kirchner). Pero lo hace con un reflejo que puede venir de su militancia procesista de la década sangrienta de 1970, cuando asistía sonriente a operativos de Antonio Domingo Bussi en Tucumán. “El cristinismo no abandonó nunca el asambleísmo universitario de los años 70 y así se comporta donde fuere que está”, escupe.

“Aunque aceptó el ´dolor y la angustia´ que existe ahora en muchos sectores sociales por la situación económica, Macri desplegó una película, no solo una foto, de la realidad argentina”, dice el calvo periodista, dejando de lado el excesivo uso de edición y montaje caprichoso que eligió el Presidente para la película que contó en el Congreso.

“Macri marcó un claro contraste institucional y político con su antecesora. El clima político, las libertades y el respeto institucional son distintos, sin duda”, apunta JMS en sus parrafadas cuasi románticas que, por supuesto, dejan de lado la ola represiva que se acrecienta desde el Estado, los aprietes a periodistas, la manipulación judicial, entre otras jugarretas de estos tiempos.

Más adelante, entusiasmado con su prosa, engolosinado con el envión, profundiza el servilismo todo terreno y puntualiza: “El fiscal que más avanzó en la inculpación de varios altos jerarcas iraníes en el ataque contra la AMIA que provocó 85 muertes inocentes, Alberto Nisman, fue asesinado después de una severa acusación contra Cristina Kirchner”, dice en un párrafo cargado de una falta de precisión y seriedad como pocas veces desnudó el barbado escriba. Quizá tenga alguna prueba que aportar a la causa sobre la muerte del funcionario judicial.

“El desenlace del colapso venezolano puede impactar en la campaña argentina, según el momento en que ocurra”, se ilusiona luego.

Hay que reconocer, sin embargo, que para el cierre el periodista apeló a un final genérico, sin el vuelo oficialista de las primeras frases. “Extraña situación: empezó el trabajo de un Congreso que trabajará poco, absorbido por el ajetreo electoral. Pero empezó, al menos en los dos principales bloques de la política argentina (macrismo y cristinismo), la campaña que renovará a Macri en la presidencia o lo suplantará”, dice, casi apagado, el hombre de la pluma gentil que tan bien cae en Balcarce 50.