El “déficit cero” viene con impuestazo incluido y no se salva nadie

El martes Mauricio Macri anunciará un gran acuerdo con gobernadores. Pero las concesiones para alcanzar la meta tendrán un gran impacto en los bolsillos y en la producción

El viernes se confirmó que la Reserva Federal subirá dos veces más la tasa de interés hasta fin de año (una septiembre y otra en diciembre), lo que le agrega todavía más presión a los mercados emergentes y presagia una salida de capitales aún mas acelerada en los próximos meses.

La certeza de dos subas de tasas adicionales llegó con los datos de fuerte aumento del empleo y también de los salarios en Estados Unidos, obligando a una política más restrictiva para evitar presiones inflacionarias. Para fin de 2018, una inversión de cortísimo plazo en bonos del Tesoro americanos ya estará pagando una tasa cercana al 3% anual en dólares.

El panorama financiero, por lo tanto, seguirá siendo desfavorable para la Argentina. Y complica la posibilidad de una recuperación significativa de los bonos y una baja del riesgo país. En otras palabras, es altamente probable que los mercados sigan cerrados para emisiones locales, aún cuando el FMI aprueba adelantar sus desembolsos al 2019, por un total de USD 29.000 millones.

El único requisito insalvable para recibir ese desembolso extraordinario del Fondo es la aprobación en el Congreso del Presupuesto 2019 con equilibrio fiscal primario, lo que el Gobierno presentó esta semana con bombos y platillos como “déficit cero”. Pero aún así seguirá precisando de fondos frescos para hacer frente a los pagos de intereses de la deuda, por más de USD 10.000 millones. Todo el dinero necesario, de acuerdo a este esquema, provendrá de los desembolsos del Fondo, no siendo necesario recurrir al financiamiento de los mercados.

Fuente: Infobae