DESVARÍO SEMANAL

Las Divinas Divine tenemos una relación muy especial con nuestro pelo, al margen de la tan gastada frase “el cabello es el marco del rostro”, va más allá el tema.

Recuerdo que mis tías iban metódicamente hasta 2 veces por semana a la peluquería, una cita obligatoria.
Pero hay veces en que el pelo nos causa sufrimientos; si no está acomodado la autoestima se tira al piso pataleando y berreando. Otras veces si está en orden; brilloso y en su lugar, erguimos la cabeza y enfrentamos lo que sea cual reinas.

Existen diferentes tipos de actitudes con esta relación.
Están las mujeres, como mis tías que sin peluquero no logran afrontar el día, están las que van cada tantito para un recorte y teñido de ser necesario.

Estamos las Divinas Divine como yo, en conflicto constante que no pisamos una peluquería en meses, muchos meses, y como si esto fuera poco empuñamos la tijera en el jopo, flequillo, donde fuere haciendo desastres de los cuales nos arrepentimos. Aunque cuando logro pisar una peluquería soy de esas que se sientan en la butaca y dice “hacé lo que quieras” ante la pregunta del coiffeur de turno, quien obviamente se siente en el paraíso al poder decidir y hacer con entera libertad.

Están las que aman tanto su pelo que todo se lo hacen en casa, quizás porque no confían en nadie más. Se peinan con un brushing digno de pasarela, o con la planchita hacen milagros, desde un lacio perfecto hasta tirabuzones impecables, y obviamente en el pack entra el asunto del teñido. Realmente admiro a las que entran en esta categoría, yo no nací con esa habilidad.

Hay también muchas mujeres que ante un desamor salen corriendo a cambiarse el look radicalmente, con la mente confusa y las lágrimas aún brillando; como si fuera una cura mágica al dolor y desengaño. Y muchas veces este escape ayuda a superar el mal trance porque te mirás al espejo sintiéndote bella y pensando “mirá lo que te perdés”, un consuelo al fin y al cabo.

Desvariando un poco, se han dado cuenta que hoy en día hay una variedad amplísima de productos para el pelo, para lo que se te ocurra y lo curioso está en que esos productos se venden muchísimo, porque las mujeres probamos de todo y creemos en todas las publicidades que vemos, esas chicas sacudiendo la cabeza, impecables con sus luminosas melenas que quisieramos tener.
No sólo eso, en los salones de belleza te ofrecen cada vez más innovadores tratamientos, y técnicas de avanzada según las tendencias de la temporada y nos quedamos sentadas mirando esos posters y fotografías a la espera de quedar igual que la modelo de turno.

El tema da para mucho más, porque las Divinas Divine somos así, creamos vínculos indisolubles con nuestro pelo, podemos salir de casa en jogging pero despeinadas jamás.

Qué relación tenés con tu pelo? Contáme, que yo ya confesé.
Que tengas una buena semana y no olvides, no importa cómo lucís tu peluca, la vida es bella igual.

Por: Bea Panasiti
Imágen: Ofelia Barber,  @ofgb_stelladot