DESVARÍO SEMANAL

Me he pasado la semana escuchando y leyendo sobre el POLIAMOR. Es como si un pájaro carpintero me estuviera taladrando el cerebro; por ello este es el tema que voy a tratar.

Comencemos con la definición:
Poliamor es un neologismo que significa tener más de una relación íntima, amorosa, sexual, y duradera de manera simultánea con varias personas, con el pleno consentimiento y conocimiento de todos los amores involucrados. El individuo que se considera a sí mismo emocionalmente capaz de tales relaciones se define a sí mismo como poliamoroso, a veces abreviado como «poli».
Con frecuencia se describe como “no-monogamia, consensueal y ética“. La palabra se usa a veces en un sentido más amplio para referirse a relaciones sexuales o románticas que no son sexualmente exclusivas, aunque existen desacuerdos acerca de qué tan ampliamente se aplica el término; la característica definitiva más ampliamente aceptada es su énfasis en la ética, honestidad y transparencia con todos los involucrados. Siendo el término poliamor usado de forma general para describir varias formas de relaciones múltiples ya que las prácticas poliamorosas son diversas, reflejando las elecciones y filosofías de los individuos involucrados. El término “poliamoroso/a” se puede referir a la naturaleza de una relación en algún punto en el tiempo o a una filosofía u orientación relacional que marca una identidad.

Digo yo, siendo de una generación de la mediana edad, es como un sin-límite. Me cuesta tomarlo a la ligera y adaptarme. Porque pensando un cachito, los celos quedan mágicamente descartados. Inclusive, y no me jodas, siempre alguno ama, quiere, desea, un poco más que otro. Entonces siguiendo esta línea se arma bardo. Somos las mujeres capaces de sostener relaciones de este tipo…. Y la pregunta sigue ¿Te bancás ser una más? Porque amar a más de una persona sucede.
Un claro ejemplo de una opinión ajena, me tomo la libertad de utilizar una anécdota de mi amiga Mónica Argento, quien contó lo siguiente: Hablando del poliamor en la verduleria. Una señora mayor con un marido de bragueta fácil se expresaba de la siguiente manera: “con la primera te volvés loca, con la segunda te enfurecés y con la tercera y subsiguientes solo te quedás haciendo lo tuyo y la miras con pena, porque sabes que va a durar lo que un pedo en una canasta. El tipo será infiel pero no es tonto… aprende a disimular”
Sabiduría exprés de la doña que miraba de reojo la tv mientras seleccionaba tomates.
Me subí al auto a pura carcajada.

Conclusión: habrá que aggiornarse y aceptar simplemente esta nueva ideología de relacionarse, o simplemente estamos hablando de los milenarios “CUERNOS” disfrazados como para no etiquetar a quien conduce su vida amorosa con libertinaje.
Al fin de cuentas no deberíamos juzgar, si lo que pretendemos para los que amamos es que sean felices como sea y con quien/es sean.
A seguir amando de la forma que prefieras, que la vida es bella!

Por: Beatriz Panasiti, participación especial de mi amiga, alias: Mónica Argento
Imágen: Ofelia Barber, @ofegb